El Daruma es redondo y no tiene brazos ni piernas porque, según cuenta la leyenda, el maestro Daruma, fundador del Zen, los perdió al meditar tantos años en una cueva.
El Daruma es redondo y no tiene brazos ni piernas porque, según cuenta la leyenda, el maestro Daruma, fundador del Zen, los perdió al meditar tantos años en una cueva.