Asia, Guías de viaje, Japón

Kioto, un viaje al pasado

Calle Ninenzaka, Kioto

Kioto es una ciudad a caballo entre el presente y el pasado de Japón. Sus raíces tradicionales hacen que conserve la magia del periodo Edo. Una magia que se puede ver en sus templos, jardines y pagodas. En las delicadas geishas que corretean por sus calles y en el vasto cementerio que sube hasta el templo Higashi Hongan-ji. Kioto es una ciudad dormida, un suspiro atrapado del pasado.

En Kioto se encuentran algunos de los templos más brutales de Japón:

Fushimi Inari-taisha
Es uno de los templos más antiguos y conocidos de Japón. Se construyó en el 711 y los santuarios se extienden desde la base del monte Inari hasta la cima. La entrada es gratis y aunque esté a reventar de turistas vale la pena su visita. Es más, lo mejor que podéis hacer es subir hasta arriba del todo. La mayoría de turistas y grupos solo recorren el comienzo del camino, por lo que en la parte más alejada del camino estarás prácticamente solo. Y eso mola. El camino consiste en una hilera de puertas, o toris, de color rojo y diferente tamaño. Cada tori es una donación y hay más de 32.000.
Para llegar aquí, aunque se encuentra un poco alejado, se puede hacer caminando y así tacháis de la lista El camino de la filosofía. No es nada especial, se trata de un corto paseo junto al río bajo la sombra de los árboles. Si venís caminando os pilla de paso.
Precio: gratis.

Kinkaku-Ji (pabellón dorado)
El templo se encuentra a los pies de un estanque. Cuando el agua está en paz puede verse el templo duplicado en el reflejo. Dos copias exactas de oro macizo. Pequeñas islas, pinos y árboles de ramas retorcidas arropan el templo que una vez sirvió como lugar de descanso del general del ejército.
Precio: 400 yenes.

Kiyomizu-dera (templo del agua)
En lo alto de las colinas de Higashiyama se encuentra el templo del agua. Rodeado de copas de árboles. En otoño, naranja, rojo y amarillo. En invierno, blanco. En verano, verde. En primavera, los cerezos están en flor.
Nosotros entramos por un lateral desde el cementerio. Recomiendo hacer la subida a través del cementerio Higashiotani, es impresionante la cantidad de tumbas que hay. Quizás por eso no pagamos la entrada, o quizás porque solo te piden en ticket para entrar en el templo principal, el resto lo puedes visitar de forma gratuita.
Y aquí viene el dato curioso. El santuario Jishu tiene dos piedras separadas por dieciocho metros. Se dice que si una persona logra recorrer esta distancia con sus ojos cerrados, las posibilidades de encontrar a su alma gemela aumentan. Si la persona lo logra pero con ayuda de la voz de una tercera persona, va a necesitar un intermediario para encontrar a su alma gemela. Muchos jovencitos confusos los intentan una y otra vez.
Precio: 300 yenes.

Alrededores del Templo Kiyomizu-dera

Ginkaku-ji (pabellón plateado)
En un intento de imitar el pabellón dorado, el constructor quiso recubrir el templo con láminas de plata, pero murió antes de poder hacerlo. Es por eso que de plata solo tiene el nombre. Sin embargo, solo por el entorno vale la pena visitarlo. Es un inmenso jardín zen con estanques, bosques y montañas. En la entrada del templo hay una enorme extensión de arena perfectamente rastrillada. Solo los japoneses harían algo así.
Precio: 500 yenes.

Templo Heain-jingu

Heain-jingu
Este santuario consiste en una gran explanada rodeada de columnas rojas y tejados verdes de varios pisos. En la entrada se encuentra uno de los toris más grandes de japón. Y alrededor del templo, unos jardines de ensueño con estanques, caminos de piedras sobre el agua, almendros…
Precio: gratis.
Jardines: 600 yenes.

Más cosas imprescindibles:

Bosque de bambú de Arashiyama
Para llegar podéis coger el bus nº11 en Shijo-Kamarawachi y bajaros en Nonomiya (justo en frente del bosque de bambú). El trayecto tarda 1 hora y el precio es de 230 yenes la ida. Para volver podéis coger el 62, 63, 66, y 67 hacia Shijo-Kamarawachi. Los sábados el nº11 no hace el recorrido habitual, así que hay que cogerlo en la parada B, C o D (las paradas están señalizadas, pero es la calle junto al río).
En cuanto al bosque de bambú, os recomiendo que vayáis bien temprano si no queréis encontrarlo a reventar de turistas sacándose fotos. También tened en cuenta que no es un bosque en sí, sino un camino con bambú a ambos lados. No se tarda ni 10 minutos en recorrer el camino.
Precio: gratis.

Bosque de bambú de Arashiyama

Distrito de Gion
Este barrio nació durante la Edad Media para dar refugio a los peregrinos. Luego se convirtió en un barrio de entretenimiento donde las geishas se establecieron hasta el día de hoy. Aunque quedan muy pocas, aún se puede encontrar alguna caminando por la calle peatonal Hanami-Koji Dori. Pero ojito con los turistas paparazzis a la caza de las geishas. Hasta han tenido que poner carteles para que la gente se comporte.
Aquí hay dos templos: el Yasaka (entrada gratuita) y el Kenninji (precio: 500 yenes). Muy cerca se encuentra Shirakawa, una pequeña zona de Gion, al norte de la avenida Shijo junto al río, donde hay restaurantes y casas de té. Una zona preciosa donde perderse, rodeada de casas tradicionales y árboles de todos los tipos y colores.
Si te pica la curiosidad sobre el mundillo lee “Geishas, no putas”.

Templo de Hokanji al fondo, calle Ninenzaka

Sannenzaka y Ninenzaka
Se trata de las calles más bonitas de la ciudad. Las que guardan todo el encanto y la magia de épocas pasadas. Caminando por ellas puedes imaginar cómo eran en la antigüedad, incluso puedes verte allí parado hace 700 años. Las mismas calle de piedra, las casas bajas, de madera y bambú. Las telas y farolillos colgando, las pagodas de los templos asomando por encima del resto. El olor a té recién preparado. Hoy en día estas dos calles son caóticas, llenas de turistas que suben y bajan, de tiendas de suvenirs. Si no os importa madrugar os recomiendo que las visitéis muy temprano cuando aún la ciudad se está despertando para poder apreciarlas tal y como eran.

¿Dónde dormir en Kioto?
Nosotros nos quedamos 7 noches en el Imano Kyoto Kiyomizu Hostel por 225€ (16€ la noche por persona). Barato, moderno y céntrico.
La sala de estar es un cafetería con mesas geniales para pasar un rato o trabajar. Tienen TV, música y cámaras para que te saques fotos. Por las tardes/noches hacen “fiestas” de platos típicos de comida. Las habitaciones son amplias, limpias y cómodas. La cortina para la privacidad es un plus. Baños y duchas limpias. La ubicación es genial porque está cerca de todo caminando. Hay muchas izakayas y supermercados alrededor.

Nuestro top gastronómico de Kioto:

Ramen Sen No Kaze: siempre hay gente esperando por fuera para comer. Tienes que coger número en la máquina y cuando sea tu turno te avisan. Os recomendamos que vayáis al almuerzo prontito (12:00 o así). El ramen está muy bueno y el cerdo es brutal.

Musoshin Gion: aquí podréis pedir en las maquinitas de comida que hay en la mayoría de restaurantes locales de japón. Le dais el ticket al camarero y os sentáis, a poder ser en la barra mejor. El caldo del ramen está delicioso.

Muraji Ramen: si venís aquí tenéis que probar el ramen negro. Ese caldo es otro rollo. Subís las escaleras y os pondrán en una mesa compartida con más gente. Es algo más caro que los demás, pero en este caso lo vale.

Okonomiyaki Katsu: cerca del templo Ryoanji está uno de los mejores restaurantes de okonomiyaki (una especie de tortilla rellena de fideos, pollo, verdura, papas, o lo que sea). Si queréis darle una oportunidad, este es el sitio.

Excursiones:

Nara

Si estáis en Kioto no podéis dejar pasar una visita a Nara, la ciudad de los ciervos. Los bichos campan a sus anchas por las zonas verdes de la ciudad, la calle e incluso cruzan los pasos de peatones por libre. Sin embargo, a parte de estos adorables animales, Nara conserva algunos de los templos más antiguos de Japón. Y estos son brutales.

¿Cómo llegar a Nara desde Kioto?
Si no tenéis JR Pass como era nuestro caso podéis hacer todos los trayectos en tren tranquilamente. En este caso hay dos opciones con la Línea Kintetsu:
– Opción cara:
Limited Express.
Precio: 1130 yenes.
Duración: 35 minutos.
– Opción barata:
Express/Normal.
Precio: 620 yenes.
Duración: El express tarda 45 minutos y va directo. El normal tarda un poco más porque hay que hacer cambios, pero ambos cuestan lo mismo así que os recomiendo coger el express.

Ciervo de Nara

Una vez allí, ¿qué hago con mi vida?

Kofuku-ji
El templo fue construido en Kioto en el año 669. En 672, se trasladó a la primera capital artificial y en 710 se trasladó a la nueva capital de más reciente construcción, la actual Nara. Aquí destaca la impresionante pagoda de 5 pisos.
Precio: gratis.

Todai-ji
Este templo tiene 57 metros de alto y 50 de ancho. Es la estructura de madera más grande del mundo y como no podía ser menos, en su interior hay una estatua de Buda de 15 metros.
Se conoce que el templo sufrió dos incendios y fue reconstruido dos veces, la última vez en 1709. Esta última reconstrucción es un 33% más pequeña que la anterior, pero aún así sigue siendo monstruosa.
Dato curioso: Una de las columnas de madera del interior tiene un agujero donde la gente hace cola para pasar a través. Por lo visto es del tamaño del orificio nasal de Buda y si pasas por ahí consigues la iluminación en la otra vida. Lo que no esté inventado ya…
Precio: alrededores gratis, interior: 600 yenes.

 

Kasuga Taisha
Para llegar al templo se debe cruzar el Parque del Ciervo. Las linternas de piedra a cada lado del camino delimitan el rumbo hacia el santuario, famoso por sus farolillos de bronce. Estos farolillos solo se encienden dos veces al año durante las fiestas.
Precio: alrededores gratis, zona interna: 500 yenes.

Shin Yakushi-ji
Se trataba de un templo de 7 edificios, hasta que un rayo arrasó el lugar y solo dejó en pie el salón principal. En el interior se encuentran las imágenes de los Doce Generales Celestiales, que se dice que sirven de protección y son las más antiguas de todo Japón.
Precio: 600 yenes.

Naramachi-dori
Este es el barrio antiguo de comerciantes de Nara. Hoy se pueden encontrar tiendas de dulces, suvernis, ryokans, edificios residenciales y almacenes abiertos al público. Se encuentra a 10 minutos caminando desde la estación de Kintetsu.

Templo Kofuku

*¡Recomendación! Cerca de la estación Kintetsu, recorriendo el pasillo a mano derecha hasta la calle paralela se llega a Bikkuri Udon (según el nombre de Maps.me). Es comida tradicional barata y muy rica.

Osaka

Esta es la tercera ciudad más grande de Japón, después de Tokio y Yokohama. Es un lugar ideal para hacer una excursión de un día. En nuestro caso compramos un vuelo de salida de Japón desde Osaka, así que el día antes fuimos a visitar la ciudad, pasamos la noche y luego nos fuimos.

¿Cómo llegar desde Kioto?
Desde Kamarawachi a Umeda Station (Osaka) podéis coger la Línea Hankyu. Este es el trayecto más barato: 400 yenes. Duración: 40 minutos.

Una vez allí os podemos recomendar daros un salto por los siguiente iconos de la ciudad:

Castillo de Osaka

Castillo de Osaka
El castillo fue construido en 1583 por el señor de la guerra Toyotomi, quien mantuvo a todo el país bajo su yugo. Debido a los constantes enfrentamientos bélicos, el castillo ha sido reconstruido más de una vez.; la última, tras los bombardeos de la II Guerra Mundial, cuya restauración finalizó en 1997. El castillo se encuentra rodeado por un parque de 6 hectáreas donde la gente va a pasear y hacer deporte, y un foso enorme.
Precio: alrededores gratis, interior: 600 yenes.

Dotonbori
Fachadas locas, neones, olor a comida, gente por todas partes, norias gigantes incrustadas en las paredes, luces de todos los colores… Se trata de unos de los centros de entretenimiento más importantes de la ciudad. Aquí se concentran varios teatros kabuki y de marionetas, famosos en Osaka. Por la noche Dotonbori se transforma por completo gracias a los carteles de neón de las fachadas. El más llamativo es el Glico Man, símbolo de una empresa de dulces e icono de la ciudad. Y todo esto alrededor del canal de Dotonbori, que fomentó el comercio en la zona.
Muy cerca se encuentra Shinsaibashi, una calle comercial techada suuuper larga donde se puede encontrar, literalmente, de todo. Y el mercado Kuromon Ichiba, que lleva ahí 170 años. Aquí, al igual que en todo Dotonbori podéis probar los famosísimos takoyakis (bolas de pulpo), ostras a la parrila, sushi, sashimi o el oden (estofado de varios ingredientes con salsa miso).

Den Den Town
Esta zona es similar a la famosa Akihabara de Tokio, bastante más pequeña y con mejores precios. Aquí se puede encontrar todo tipo de tiendas de electrónica y objetos otaku (para fans del manga, anime, etc).

Shinsekai
En el centro de este distrito se levanta la torre Tsutenkaku, la cual fue desmantelada durante la II Guerra Mundial para construir armamento. Tiene fama de ser unos de los barrios más peligrosos de Japón debido a los sin techo que duermen en sus calles y las prostitutas que ejercen abiertamente. Sin embargo, también es uno de los lugares más visitados por los turistas, gracias a los esfuerzos de los comerciantes en revitalizar la zona. De estilo futurista decadente, recuerda a la escenografía de Regreso al futuro (si se hubiese grabado en 2018).
Aquí tenéis que comer kushikatsu (brochetas empanadas) y carne de fugu, pez globo (el lugar más famoso es el Zubaruya).
Como el fugu puede ser mortalmente venenoso, es muy importante que al cocinarlo se extirpen la partes tóxicas. La preparación del fugu a nivel de restaurante está estrictamente controlada por la ley de Japón. Solo los chefs que han calificado a través de un riguroso entrenamiento pueden cocinar el paz globo.

¿Dónde dormir en Osaka?
Nosotros nos quedamos en el Guesthouse Gloire. Precio: 17€ la noche (8,5 por persona la litera). Por la zona en la que está, justo al lado de Dotonbori, es muy buen precio. Hicimos toda la visita a Osaka caminando desde aquí, es un trecho, pero perfectamente posible si estás sano.
La zona común era de estilo japonés. Tiene un dispensador de agua gratis y las camas son enormes y cómodas. Además con cortina (lo que me gustan a mi las literas con cortina o estor).

¿Tienes un vuelo o llegas al aeropuerto?
Hay dos aeropuertos en Osaka: el de Itami y el de Kansai.
Para llegar al aeropuerto de Kansai podéis coger la Línea Sakaisuji hasta la estación Tengachaya. Y luego la Línea Nankai hasta el aeropuerto. Todo por 1.150 yenes. Duración: 1 hora y 20 minutos.
Por el contrario para llegar al aeropuerto de Itami podéis coger la Línea Sakaisuji hasta la estación Minami-Ibaraki. Y luego el monorail Osaka hasta el aeropuerto. Todo por 880 yenes. Duración: 1 hora.
Supongo que acceder al aeropuerto de Kansai es más caro porque se encuentra en una isla artificial diseñada para soportar terremotos y tifones, muy frecuentes en la zona.

3 comentarios en “Kioto, un viaje al pasado”

  1. Me parece impresionante lo que haces: disfrutas de lo lindo, pero con tus reportajes nos permites adentrarnos a los demás en tus viajes, como si estuviéramos contigo. Sigue así.

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  2. Me parece impresionante lo que haces :disfrutas de lo lindo y también con tus reportajes nos permites a los demás adentrarnos en tus aventuras como si participáramos de ellas. Sigue así 😍😍

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