Roadtrip Portugal en 12 días

¿qué furgoneta alquilamos?

Tras una exhaustiva investigación de las compañías de alquiler, tanto en Portugal como en España, elegimos Wild Spirit Campers para llevar a cabo nuestra aventura. Como en cualquier compañía los precios dependen de la temporada, especialmente en Portugal ya que en verano recibe mucho turismo.

Nos decidimos por Catarina (ese es el nombre de la furgo) y pagamos, por 12 días, 785,05€. El mejor precio que encontramos para el mes de Septiembre. Además, pagamos un extra para recogerla en el mismo aeropuerto de Lisboa. No se trata de una gran compañía con muchísimas furgonetas, son una pareja joven que camperiza las furgos y ofrecen un trato muy cercano. Están pendientes 24/7 y te ayudan en todo lo que necesites.

PEAJES EN PORTUGAL

¿Cómo funciona el sistema de peajes en Portugal? Lo primero que debes saber es que siempre puedes evitar todos los peajes del país sin ningún problema. Si utilizas Google Maps para moverte selecciona en la configuración > evitar peajes. Te calculará la ruta por una carretera alternativa, además vale la pena utilizar las carreteras nacionales para conocer los pintorescos pueblos, tanto del interior como de la costa, y disfrutar de los campos y paisajes.

En Portugal hay 2 tipos de peajes: el convencional de toda la vida en el que te encuentras una barrera y cabinas de pago; y los electrónicos. Estos últimos no cuentan con barreras y únicamente disponen de cámaras que leen tu matrícula. ¿Cómo podemos pasar por los electrónicos?

  • EasyToll: tendríamos que asociar una tarjeta bancaria a nuestra matrícula, de forma que cuando crucemos el peaje se cobra automáticamente. Se puede hacer fácilmente online.
  • Tollservice: existen tarjetas temporales y tarjetas de prepago con saldo fijo que se pueden comprar físicas u online.
  • Vía-T: este sistema sirve tanto para los peajes convencionales como para los electrónicos. Simplemente debemos cruzar por el carril > Vía verde. Es un dispositivo que se coloca en el coche y que envían por correo, por lo que no te recomiendo esta opción si solo vas a hacer una visita corta.

En nuestro caso, la furgoneta ya contaba con el sistema Vía-T integrado, por lo que lo usamos una única vez. Aunque, ya te digo que los peajes son perfectamente prescindibles.

PERNOCTAR EN PORTUGAL

La pregunta del millón: ¿se puede dormir en cualquier sitio en Portugal? La respuesta es no. Y es muy importante que lo tengas en cuenta si no quieres que te despierten en medio de la noche con una bonita multa. Especialmente en el zona del Alentejo, al ser un espacio protegido, no se puede pernoctar en cualquier playa. Incluso hay playas, parkings y áreas de tierra que, aunque pueda parecer que se puede dormir, tienen señales que lo prohíben.

Entonces ¿dónde duermo? Nosotros utilizamos la aplicación Park4night para localizar los mejores lugares de pernocta. Ten en cuenta que debería ser no solo un sitio bonito para disfrutar del paisaje o la ciudad, sino también un lugar tranquilo y, sobretodo, seguro, ya que leímos muchas experiencias de gente a las que les habían robado o molestado por la noche. Ten en cuenta que en Park4night cualquier usuario puede añadir localizaciones por lo que no necesariamente son lugares habilitados para dormir, quizás son apeaderos de tierra junto a la carretera, calles residenciales o aparcamientos en medio de la ciudad. ¿Cómo diferenciar los buenos sitios de otros? Lee todos los comentarios para saber cómo fue la experiencia de los demás y mira las fotos. Si no te convence a otra cosa mariposa. Por esa razón nosotros siempre solíamos plantear un plan B; en caso de que al llegar al sitio de dormir no nos convenciera.

Además, en Park4night también puedes ver campings de pago. Algunos son grandes instalaciones pensadas para las grandes motorhomes que no pueden aparcar en cualquier sitio. También, los típicos campings de verano con piscina y todo tipo de instalaciones. Otros campings son pequeños y tienen los servicios básicos como WC, duchas y vaciado de aguas sucias. Aunque también encontrarás granjas y propietarios de casas que habilitan un terreno de su propiedad para que campervans puedan pasar la noche. Estos últimos son nuestros preferidos ya que preferimos darle el dinero a estas personas que a las grandes empresas. Algunas granjas o propietarios te dejan quedarte gratis a cambio que compres algunas de sus frutas y verduras. Además, el ambiente en estos lugares es más cercano y tranquilo que en los grandes campings, aunque la comunidad furgonetera en todo Portugal es bastante amable y amistosa.

¿Qué hicimos nosotros? Fuimos alternando sitios de pernocta gratuitos con algunos campings/granjas de pago. En la mayoría de los sitios gratuitos no hay servicios como WC, duchas, agua y basuras, por lo que de vez en cuando es necesario hacer uso de ellos. Además, nos daba mucha tranquilidad y libertad para sacar mesas, sillas y hacer más vida fuera de la furgo. Si aparcas en un lugar no habilitado para la pernocta tendrás que pasar más desapercibido y, especialmente en verano que es la temporada alta, es muy probable que la policía te despierte en medio de la noche para que te vayas. ¿Conclusión? Hay que tener un mínimo sentido común para saber dónde puedes y dónde no puedes dormir con la furgo.

En el mapa puedes ver todos los lugares en los que dormimos y otros en lo que no llegamos a dormir pero que teníamos pensados y parecen bastante aceptables.

Día 1: noche en Lisboa

Llegamos al aeropuerto de noche así que fuimos directos al sitio donde íbamos a dormir en Lisboa: el parking de la Estación Fluvial de Belém. Ahí hay varias motorhomes y campervans que pasan la noche de forma segura y tranquila. Se permite la pernocta y además hay una cafetería. Hay pocos sitios en Lisboa donde se pueda pernoctar de forma legal y segura. Este, junto al río, es uno de ellos.

Día 2: Comporta

La tormenta de ese día nos hizo cambiar los planes. En lugar de visitar Sintra y dormir en Cascais, decidimos seguir hasta Comporta, pasando de largo la Costa de Caparica (algo más turística) y haciendo una parada en el Palafito de Carrasqueira. También teníamos pensado visitar Setúbal, pero el mal tiempo y la lluvia nos hicieron pasar de largo. En esta zona, también es muy recomendable darse un salto por la Península de Troia cuyas playas kilométricas y bancos de arenas son espectaculares.

En el camino aprovechamos para hacer la compra y disfrutar con tranquilidad de los paisajes de las carreteras nacionales.

A la salida de Lisboa cruzamos el famosísimo Puente Vasco de Gama, el más largo de Europa con 12 km de longitud. Su uso es gratuito si sales de Lisboa, si lo que quieres es entrar a Lisboa entonces sí te encuentras un peaje (a la vuelta por así decirlo). Vale la pena pagarlo. Nosotros por la furgoneta pagamos 6,55€, ya que la alternativa implica 1 hora más de trayecto y no sale a cuenta la gasolina.

A la hora del almuerzo llegamos a la Campervan Area de Comporta (la verás señalizada en el mapa), donde preparamos la comida y después nos fuimos a la playa a pasar la tarde. Nosotros aparcamos fuera del parking porque había sitio, aunque a partir de las 17:00h está abierto y es gratis (al menos en Septiembre).

Para pasar la noche, el área de campervans de Comporta es genial. Tiene baños limpios, cubos de basura, zona para llenar agua y vaciar aguas negras. Todo gratis. Además, la zona es tranquila y aunque la carretera pasa al lado no se oye nada.

Día 3: Porto Covo

El tercer día seguimos rumbo al sur disfrutando de las increíbles y kilométricas playas del Alentejo, que ocupan toda la costa de arriba a abajo. La carretera, en muchas zonas, circula en paralelo a las playas por lo que puedes aprovechar para hacer alguna parada y darte un baño, surfear, ya que esta zona es muy surfera, o descansar junto al mar. Al ser una reserva natural protegida, en el Alentejo se respira un ambiente muy libre y salvaje.

Como íbamos decidiendo el itinerario sobre la marcha y habíamos cambiado nuestros planes iniciales, seguimos bajando por la costa y no dormimos en el sitio que teníamos pensado en Praia da Alberta Nova, sino que pasamos el día en Porto Covo. La costa de Porto Covo cuenta con algunas playas impresionantes. Nosotros elegimos la Praia naturista do Salto para darnos un baño y disfrutar de sus acantilados y arena fina. Todas las playas están conectadas por caminos entre los acantilados, aunque si la marea no está muy alta también puedes recorrerlas por la orilla.

Nuestras imprescindibles:

  • Praia naturista do Salto + Praia de Cerca Nova + Praia Grande
  • Praia do Banho
  • Praia dos Buihizinos
  • Praia da Ilha do Pessegueiro

Aquí pensábamos quedarnos en el parking junto a la Praia Grande, ya que habíamos leído que se podía dormir, pero cuando llegamos vimos una señal de que estaban prohibidas las caravanas, así que decidimos quedarnos en el camping Quinta da Rosi, en Vila Nova de Milfontes. Pagamos un total de 9€: 6€ por la campervan con 1 persona y 3€ más por otra persona. El lugar, de estilo hippie/surfero, tenía una zona común con cocina, wifi, sillones y enchufes, además de WC y duchas. También tenía un burrito y 4 cerdos. La electricidad para enchufar la furgoneta eran 4€ aparte. Bastante sencillo, pero tranquilo.

Día 4: Vila Nova de Milfontes y Zambujeira do Mar

Nuestra primera parada y baño del día fue en la Praia do Malhao. Una playa increíble de kilómetros y kilómetros de arena, tanto a lo largo como a lo ancho. Bordeada por acantilados y cuyo único acceso son las pasarelas de madera que preservan el entorno, esta playa es una auténtica joya.

Después nos dirigimos a Vila Nova de Milfontes, una pequeña ciudad ubicada en la desembocadura del río Mira, cuyas playas son perfectas para practicar paddle surf o kayak. El pueblo presenta las típicas casas bajas de color blanco con detalles azules y amarillos. Y es, sin duda, un lugar de veraneo con mucho encanto en la costa Alentejana. Al visitar la zona en Septiembre pudimos disfrutar la costa sin apenas gente.

Tras un baño refrescante, continuamos hacia Zambujeira do Mar. En resumidas cuentas un pueblo pintoresco con unas playas de wow. Todas las playas de la costa alentejana sorprenden a su manera. Cada una de ellas cuenta con un rasgo distintivo que las hace especiales y, sinceramente, son para quedarse con la boca abierta. En Zambujeira do Mar te recomendamos ir hasta el parking de la Praia dos Alteirinhos para disfrutar las vistas de la Praia do Zambujeira do Mar desde arriba con el pueblo de fondo. Además, la Praia dos Alteirinhos es espectacular. No sólo por los acantilados que la rodean, sino por las formaciones rocosas que se sumergen en el agua y crean una especie de charcos de agua turquesa donde poder bañarse.

Como explicábamos arriba, en el Alentejo, al ser zona protegida, es complicado encontrar lugares habilitados para pernoctar, por lo que optamos por el camping de Aguas Vivas, en St Teotónio. Se trata de la casa de Alvin, un alemán que ha habilitado parte del terreno de su casa para que las campers puedan quedarse. Cuenta con WC, duchas, lavadoras y agua para rellenar la furgo. Pagamos un total 10€ (la electricidad son 2€ aparte y las lavadoras 3€).

Día 5: Odeceixe, Aljezur, Carrapateira, Cabo de San Vicente y Sagres

Empezamos el día visitando Odeceixe, un pequeñísimo pueblo ubicado junto a la Ribeira de Seixe con hermosas vistas al mar. La mañana que visitamos Odeceixe se estaba celebrando una competición de bodyboard así que pudimos disfrutar del ambientazo.

Después seguimos hacia Aljezur, con sus típicas casitas blancas y azules, hasta llegar a la Praia da Amoreira, un paraíso salvaje y natural. Para disfrutar de las mejores vistas te recomiendo seguir la carretera de la Praia do Monte Clérigo, que también es muy chula, hasta el final, donde hay unos miradores de madera. Si está la marea baja, puedes bajar a la playa desde aquí, sino tendrás que ir por la carretera de en frente hasta el restaurante do paraíso, cuyo desvío se encuentra en el pueblo.

La siguiente playa con la que alucinamos fue con la Praia da Bordeira, en la costa de Carrapateira. Se trata de una playa impresionante custodiada por altas y finas dunas de arena. Tiene una vibra muy surfera con mucho encanto. Bien vale la pena el camino desde el parking a través de las dunas. Si decides hacer surf aquí prepárate para cargar la tabla en brazos unos buenos kilómetros.

El parking de la Praia da Bordeira nos pareció apto para pernoctar aunque decidimos seguir con la ruta ya que aún era temprano. Seguimos el recorrido hacia el Cabo San Vicente, pues leímos comentarios de gente diciendo que eran los mejores atardeceres y allí mismo se podía dormir sin ningún problema. Cuando llegamos no nos convenció nada, ya que, además de haber señales de prohibido autocaravanas, no nos inspiró mucha confianza. No había un lugar adecuado para aparcar, los bordes de la carretera estaban llenos de coches y turistas visitando la zona, había vendedores y puestos de comida tipo food truck. Decidimos disfrutar las vistas de la Pedra das Gaivotas desde el Faro do Cabo de Sao Vicente, así como de las vistas desde la Fortaleza do Beliche. Además, si no está muy llena de gente, te recomendamos darte un baño en la Praia do Beliche que se encuentra en la misma carretera que va hacia el cabo.

Después visitamos Sagres, también de estilo surfero y ambiente de veraneo. ¿Qué playas no te puedes perder en esta ciudad ubicada sobre acantilados?

  • Praia do Martinhal
  • Praia do Tonel

Y llegados a este punto, se nos fue un poco la cabeza, ya que no veíamos lugares que valieran la pena para pernoctar con la furgo, pues todo eran parkings asfaltados de ciudad, en los que encima había señales de prohibido dormir. Nos dio la locura y decidimos cruzar todo el Algarve hasta llegar al punto más al este de nuestros planes: Cacela Velha. La idea es que de esta forma podríamos ir disfrutando del Algarve en el sentido contrario mientras volvíamos de camino a Lisboa, ya que teníamos que devolver la furgo allí.

Decidimos evitar los peajes y cruzar todo el Algarve por las carreteras nacionales. Si sigues el mapa no habrá ningún problema de equivocarte y entrar en la autopista de pago. Ten en cuenta que utilizando la autopista, el trayecto de una punta a la otra es de 1 hora, mientras que por las carreteras convencionales tardas casi 3 horas. Si no tienes prisa te recomendamos esta última opción, ya que vas pasando por los pueblitos y descubriendo las zonas más rurales dentro del turístico Algarve.

En Cacela Velha, que literalmente, es un pueblo de dos calles con una iglesia y una fortaleza, dormimos en un amplio parking de tierra con vistas al campo. Era un lugar gratuito y sin servicios, pero tranquilo y seguro. En este pequeño pueblo se ubica la Ría de Formosa, por lo que las vistas desde la fortaleza son una pasada. Además, al atardecer puedes aprovechar para pasear por la ría y alucinar con los colores del cielo.

Día 7: Tavira, Faro y Albufeira

Comenzamos el día paseando por las calles peatonales y empedradas de Tavira. Subimos hasta el castillo para disfrutar de las vistas y después caminamos junto al río. Aquí es bastante popular visitar la Ilha de Tavira y sus bancos de arena de 10 kilómetros, donde la gente pasa el día en la playa. El trayecto en ferry tarda 20 minutos y cuesta 2€ ida y vuelta.

La siguiente ciudad en la que paramos fue Faro que, junto con Tavira y Lagos, son las más visitadas del Algarve. En esta ciudad costera te recomendamos pasear por el centro, cruzar sus antiguos arcos y murallas, visitas sus iglesias, especialmente la Igreja do Carmo y su Capilla de los Huesos (2€ la entrada). Si te apetece hacer una excursión no puedes perderte la Praia da Ilha Deserta y la Ilha do Farol, ambas ubicadas Parque Natural da Ría Formosa. Si no quieres pagar una excursión pero te apetece un día de playa, también tienes la opción de llegar en coche hasta la Praia de Faro cruzando el puente que conecta la lengua de arena con la ciudad.

Seguimos nuestra ruta, bordeando la costa, hasta llegar a una de las playas más impresionantes del Algarve y, sin duda, de Portugal: Praia da Falesia. Esta se encuentra custodiada por imponentes acantilados de arcilla roja y un parque natural con frondosos pinos.

Tras disfrutar de esta hermosa playa cogimos el coche para avanzar hasta la antigua villa pesquera de Albufeira, donde decidimos pasar la noche. Lo cierto es que es una de las ciudad más turísticas del Algarve, algo que a nosotros no nos gusta demasiado. De aquí destacamos dar un paseo por el centro histórico, las vistas desde el Mirador do Pau da Bandeira y las playas de los Pescadores y los Alemanes.

Dormimos en el Parque da Palmeira, un camping donde pagamos un total 6€ con todo incluido (WC, duchas, electricidad, basuras, agua…). Tiene cero encanto y está lleno de caravanas, pero para salir del paso y quedarte por la zona en un sitio seguro y muy barato, pues está bien.

Día 8: costa de Albufeira a Figueira (Portimao)

Las playas y cuevas más emblemáticas del Algarve, los must, se encuentran en este tramo de la costa. Aunque ¡ojo! Esto no quiere decir que sea lo que más nos gustó ni lo más bonito, aunque sí lo más visitado.

Comenzamos el día visitando la Praia de Nossa Senhora da Rocha y disfrutando las vistas desde la pequeña ermita que se sitúa en lo alto del acantilado. Después seguimos nuestro recorrido hasta la Praia de Albandeira. La carretera para llegar hasta aquí está asfaltada, aunque es de un solo sentido y atraviesa campos y la nada absoluta. Hay muy pocas plazas de aparcamiento, así que tenlo en cuenta si visitas la zona en temporada alta. ¡Ah! Y también ten en cuenta que es posible que encuentres las playas cubiertas de sargazo. Esta es un alga que hace unos años ha invadido Portugal y cubre como un manto oscuro las orillas de muchísimas playas.

Alrededor de la playa también encontrarás senderos litorales que te llevarán a otras calas, como la Praia das Fontainhas y la Praia do Barranquinho, y en los que podrás admirar los acantilados y arcos.

El mismo estilo de sendero litoral permite descubrir la famosísima Praia da Marinha, reconocida como una de las 100 playas más hermosas del mundo. Se encuentra protegida entre enormes acantilados y gigantes piedras que sobresalen del Atlántico junto a la costa. Te recomendamos que recorras los senderos, aunque sea un tramo para que te maravilles con las formaciones rocosas y disfrutes de las impresionantes vistas. Todo el litoral está conectado por caminos de tierra, por lo que si te gusta caminar puedes recorrer la costa a pie, incluso hacen excursiones en bici (pero esto si tienes un buen nivel de bici de montaña, ya que el terreno es escarpado y en tramos te tendrás que bajar seguro).

Con nuestras altas expectativas llegamos a Benagil, un pequeño pueblo pesquero conocido por su emblemática cueva marina con claraboya natural. A esta cueva únicamente se puede acceder en kayak o paddle surf. También hay excursiones en barca, pero solo para verla desde la entrada, no te permiten bajar. Es el lugar donde más gente nos encontramos y ¡ojo! Que es muy bonita, pero en otras zonas de la misma costa puedes encontrar el mismo tipo de cuevas, y sin apenas gente. Además de por su encanto, seguramente se haya convertido en la mayor atracción turística del Algarve por su accesibilidad, ya que la cueva de Benagil se encuentra a 150 metros de la Praia de Benagil. Aunque hay que tener cuidado, ya que aunque está cerca, las mareas y oleaje no te lo ponen tan fácil, además de la gran cantidad de barcos que se dirigen a la cueva. Por cierto, olvídate de ir nadando.

En un principio nuestra idea era alquilar un kayak para remar hasta la cueva (1h30 sale 20€ por persona) y ver las calas de los alrededores, pero ese día entre que el clima no acompañaba demasiado y había mucha gente, decidimos recorrer el caminito sobre el acantilado que te lleva hasta la claraboya de la cueva, desde donde puedes mirar hacia abajo.

La siguiente playa que nos encantó fue la Praia do Carvalho, aunque estaba llena de sargazo. El acceso a esta playa está escondido y mucha gente se va sin descubrirlo. ¿Cómo encontrarlo? Junto al cartel que indica el nombre de la playa, detrás a mano izquierda verás un agujero en la roca y unos escalones que bajan. No te lo pienses y entra. A priori parece que lleva a un sitio chungo pero al final se abre antes tus ojos la espectacular playa.

Seguimos bordeando la costa hasta el Algar Seco, una maravilla natural ubicada en la costa donde cuevas y formaciones rocosas crean un paisaje lunar de película. Aquí se encuentra A Boneca (la muñeca). Un pináculo que, cuando se ve desde el mar, se parece a una muñeca. Justo debajo hay una entrada a una pequeña gruta con un «balcón» y dos ventanas con vistas al océano. Las más típicas del Algar Seco.

Cerca del Algar Seco, y cruzando el paseo con pasarelas de madera junto al mar, se llega hasta al Miradouro da Senhora da Encarnação, para disfrutar las mejores vistas de la Praia de Carvoeiro.

¿Y luego? Pues paramos en Ferragudo y nos dimos un buen bañito atardeciendo en Praia Grande, junto al Castelo de São João do Arade. En este pueblo te recomendamos darte un paseo por el centro y las vistas desde el otro lado del muelle, donde te puedes aparcar sin problema.

Esa noche dormimos en Camping Car Figueira y pagamos 13€ con todos los servicios incluidos. Se trata del terreno de la casa de una familia que han acondicionado para que pernocten las campers. Está rodeado de árboles y naturaleza. Muy tranquilo y seguro. Nos encantó este lugar. Y siempre preferimos darle dinero a locales y granjas antes que a grandes empresas.

Día 9: playitas, Lagos y Sines

Primera parada del día: Praia Joao de Arens. Para llegar aquí el camino no está señalizado. Hay que tomar un desvío sin asfaltar hasta llegar a una explanada de tierra donde dejar el coche. Con google maps llegarás sin problema. Después caminas unos 5-10 minutos hasta la playa. No tiene pérdida el camino. Desde lo alto puedes ver la playa, varias cuevas y llegar hasta la Praia do Submarino, con su característica roca en forma de submarino que custodia la playa. En esta zona también es recomendable alquilar un kayak para recorrer las calas escondidas y arcos de piedra.

El siguiente pueblo que encontramos es Alvor. Aquí se ubica la famosa Playa de los Tres Hermanos. Cuenta la leyenda que tres hermanos pescadores se convirtieron en piedra una noche de tormenta al no haber cumplido sus promesas, y esas son las enormes rocas que se observan en la playa. Esta playa se encuentra al final de la Playa de Alvor, antes de llegar al tramo de Praia da Prainha, ya que todas están conectadas. Estas playas están bastante concurridas ya que se encuentran en la misma ciudad y son de fácil acceso.

¡Y llegamos a Lagos! Otra joya turística del Algarve. Aquí destacamos el centro histórico amurallado que está repleto de tiendas y restaurantes. Es perfecto para pasear y perderse entres sus calles peatonales y plazas empedradas.

Para visitar la ciudad aparcamos en el parking de la Praia dos Estudiantes. No tiene muchas plazas y cuenta con parquímetro (pagamos 0,70€ por 45 minutos en temporada alta), pero la ubicación está genial y nos pareció barato.

Estas son las playas que no te puedes perder si visitas Lagos:

  • Praia dos Estudiantes y el Ponte Romana de Lagos. Ambas playas están conectadas por un estrecho túnel de roca, así que no te lo pierdas.
  • Praia Dona Ana
  • Praia do Camilo.Esta playa también cuenta con un túnel de roca excavado que conecta dos playas.

La guinda del pastel de Lagos se ubica en Ponta da Piedade y ofrece uno de los paisajes costeros más bonitos de todo el Algarve. Si tienes tiempo te recomendamos hacer una excursión en kayak, o en barco para descubrir sus mágicas cuevas, calas y acantilados caprichosos.

Tras disfrutar de Lagos decidimos comenzar a subir la costa del Alentejo para estar más cerca de Sintra. Además, en las zonas más turísticas del Algarve es complicado encontrar lugares para pernoctar gratis de forma legal, así que esa noche nos quedamos en Sines. A las afueras de la ciudad y en la mismísima playa encontramos uno de los lugares más chulos para dormir. El parking se ubica en la misma playa, junto al restaurante O Guia, y aunque pasa la policía para comprobar que todo está bien, es perfectamente legal pernoctar aquí. Además, los atardeceres son increíbles.

Día 10: Sintra

Sintra es una de las ciudades más visitadas de Portugal. Es famosa por sus castillos de cuento de hadas ocultos entre las frondosas montañas. Los imprescindibles de Sintra, si sólo tienes 1 día, son el Palacio da Pena y la Quinta da Regaleira. No te los puedes perder.

Qué visitar en Sintra

¿Qué más puedes visitar si tienes tiempo de sobra? Además de los imprescindibles Palacio de Pena y Quinta da Regaleira, te recomendamos:

  • Palacio Nacional de Sintra
  • Palacio de Montserrate
  • Castelo dos Mouros
  • Convento dos Capuchos
  • Chalet y jardines de la Condessa d’Edla

Visitar Sintra en autobús

Si viajas con tu propio vehículo te recomiendo dejarlo aparcado en el parking de la estación de tren Portela de Sintra P3, ya que para visitar los castillos es prácticamente imposible encontrar un sitio donde dejar el coche en la montaña. Además, las calles son realmente estrechas y llenas de curvas, lo cual complica la conducción. Desde la estación puedes coger los autobuses que suben a los castillos. ¿Cuál es el problema? Que no hay un autobús que conecte ambos castillos. Tendrás que visitar uno, tomar el autobús de vuelta y tomar el otro para subir de nuevo.

El autobús 434, que cuesta 11,50€ ida y vuelta por persona, conecta el centro histórico, donde se encuentra el Palacio Nacional de Sintra, con el Palacio de Pena y el Castelo dos Mouros.

Para visitar la Quinta da Regaleira puedes tomar el autobús 435 que sale desde la estación de tren de Sintra, pasa por el Palacio de Monserrate, el casco antiguo, la Quinta da Regaleira y el Palacio de Seteais. O subir caminando unos 30 minutos (es bastante pendiente).

Visitar Sintra con Bolt

Otra opción, y es por la que nos decantamos nosotros fue visitar los castillos con Bolt, o Uber si prefieres, pero nos salía más barato con Bolt. Dejamos la furgoneta aparcada en el camping donde dormimos, Wise Camper,donde pagamos un total de 6€ con electricidad, wifi, agua y agua negras. Sin WC ni duchas. Y desde allí cogimos un Bolt hasta la Quinta da Regaleira que nos costó 8,23€ el trayecto. Dividiendo el precio entre 2 personas ya ves que sale mucho más barato que coger el autobús. Eso sí, hay que tener algo de paciencia una vez en la montaña, ya que no hay demasiados bolts y por falta de disponibilidad suben los precios, aunque a los 5 minutos bajan de nuevo. Desde la Quinta da Regaleira al Palacio de Pena el trayecto en Bolt nos costó 9,18€ (con suerte y paciencia, ya que muchos nos cancelaron el viaje). Y finalmente la vuelta hasta el camping nos costó 4,61€.

Precio y entradas Sintra

Las entradas a los palacios se pueden comprar en la misma ventanilla o, si lo prefieres sobre todo para evitar las colas en verano, puedes comprarlas online. En el caso de la entrada al Palacio da Pena es con horario fijo y por turnos. En la web puedes elegir el horario que prefieras e ir directamente cuando te toque. El primer turno empieza a las 10:00h y el último a las 18:30h, cada media hora. El precio de la entrada es 13,90€ por persona.

En cuanto a la entrada de la Quinta da Regaleira es sin horarios y puedes utilizarla desde que la compras hasta 1 año después, lo cual te da flexibilidad y libertad para visitarla cuando quieras. El precio de la entrada es de 10,74€ por persona.

Día 11 y 12: Lisboa

Después de visitar Sintra, esa misma tarde, nos fuimos a Lisboa. Aprovechamos para pasear por la Torre de Belem, que al atardecer tiene un encanto especial, el Monumento a los Descubrimientos y el Monasterio dos Jerónimos. De este último vale la pena pagar la entrada (10€ por persona) pues el interior es precioso y el claustro es de otro nivel. Cerca de esta zona se encuentra el popular LxMarket donde puedes encontrar ropa vintage, artesanías, arte y comida. Abre los domingos de 11:00h a 20:00h.

Para dormir encontramos otra opción a parte de la del parking de la Estación Fluvial de Belém, donde dormimos la primera noche, y nos pareció mejor. El lugar se encuentra bajo el Puente de Vasco de Gama en el Parque de Tejo, en park4night puedes ubicarlo por el nombre Sacavém, passeio do Teja. Tiene un montón de plazas de aparcamiento y se encuentra prácticamente en el mismísimo parque. Además es legal pernoctar aquí, seguro y muy tranquilo. Es de los lugares más recomendables en Lisboa, ya que tampoco hay muchas opciones en la ciudad para aparcar la furgoneta o caravana.

Si tienes una furgoneta grande o caravana y quieres visitar el centro de la ciudad, puedes dejarla aquí aparcada y coger un bolt por 9€ ida y 8€ vuelta, o también tienes la opción de coger el bus, ya que en el centro te será imposible aparcar.

Imprescindibles de Lisboa

Barrio el Chiado

Se trata del barrio bohemio de la ciudad, situado entre La Baixa y el Barrio Alto. Aquí puedes encontrar el mítico Café a Brasileira, con su estatua de Pessoa, o la Livraria Bertrand, conocida por ser la más antigua del mundo. También puedes aprovechar para subir al Elevador de Santa Justa, de estilo neogótico y con ascensores de madera que llevan hasta una terraza con bonitas vistas.

No te pierdas la visita a la Iglesia de Santo Domingo, cerca de la Plaza Rossio y cuyo interior permanece calcinado tras el incendio de 1959 (la entrada es gratis); y al Convento do Carmo que es espectacular. Muy cerca encontrarás la plaza Luís de Camoes, que sirve como separación entre el Barrio Alto y el Chiado.

Barrio Alto

El Barrio Alto el más característico para la vida nocturna y donde disfrutar de un buen espectáculo de Fado. Las mejores vistas la podrás encontrar desde el mirador de San Pedro de Alcántara. Además, no puedes perderte la Rua da Bica y su famoso funicular, así como darte un salto hasta la curiosa Pink Street.

La Baixa

Se trata de la parte más baja de la ciudad. Linda con el Barrio Alto y el barrio de la Alfama, así como con las orillas del río Tajo. Su calle principal es la Rua Augusta, la avenida principal de Lisboa que conecta el Arco de la Rua Augusta con la histórica Plaza del Comercio.

Barrio de Alfama

Solo hay una forma de conocer el barrio más auténtico de Lisboa, donde nació el fado, y es perdiéndose entre sus empedradas y empinadas calles. Puedes tomar el Tram 28, el más emblemático de la ciudad y disfrutar de la subida. Comprando el billete ilimitado de 24h, que cuesta 6,40€ y lo consigues en las máquinas del metro, podrás utilizarlo en el metro, bus y todas las líneas de tranvía, además del elevador de Santa Justa, por lo que te saldrá a cuenta.

En el barrio de Alfama encontrarás la hermosa Sé, la Catedral de Lisboa, la Casa dos Bicos y el Castelo de San Jorge. Además, podrás disfrutar de unas de las mejores vistas de la ciudad desde el Mirador de Santa Lucía o el Mirador de Portas do Sol.

Otra visita que vale la pena, si tienes tiempo y te cuadran los días, es acercarte el Panteón Nacional y darte un paseo por La Feira da Ladra (Mercado de Santa Clara), el mercadillo más antiguo de Lisboa que tiene lugar los martes y sábados de 09:00h a 18:00h junto al Panteón Nacional.

La última noche decidimos pasarla en un camping/granja para disfrutar más de la naturaleza en lugar de dormir otra noche en la ciudad, así que nos quedamos en la Quinta Lusco-Fusco, ubicada en Alcochete. Pagamos un total de 16€, 8€ por pax. con agua, WC y ducha exterior fría. No tenía depósito para desechar aguas sucias, pero al día siguiente antes de entregar la furgo limpiamos todo en el área gratuita de Santa Iria de Azoia (Intermarché Sta Iria.) cerca del aeropuerto.

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2 comentarios sobre “Alentejo y Algarve en furgoneta

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